La Fundación Don Bosco en Tenerife: «apoyando los sueños de jóvenes hacia la autonomía y el futuro»
Hoy queremos compartir la historia de Sheila, una joven comprometida y luchadora que ha completado con éxito su proceso en el Piso de Autonomía Garelli del Programa Buzzetti en Tenerife.

Sheila del Piso de Autonomía Garelli | Fundación Don Bosco
“Las metas son sueños con plazos”, decía Diana Scharf, y en la Fundación Don Bosco vemos a diario cómo este lema cobra vida en cada uno de nuestros jóvenes.
Hoy queremos compartir la historia de Sheila, una joven comprometida y luchadora que ha completado con éxito su proceso en el Piso de Autonomía Garelli del Programa Buzzetti en Tenerife. Su esfuerzo y perseverancia son ejemplos de cómo los sueños pueden hacerse realidad con constancia y apoyo.
Cuando Sheila llegó a nuestro hogar, traía consigo un sueño: convertirse en una profesional en el mundo de la moda. Con el apoyo del equipo educativo, Sheila estableció metas claras: encontrar un empleo, completar su Formación Profesional en Moda y Costura y ahorrar para comenzar su vida independiente. Durante nueve meses, ha trabajado arduamente para conseguirlo, demostrando que la dedicación y el trabajo constante son claves para alcanzar cualquier objetivo.
Gracias a su compromiso y al acompañamiento brindado por el equipo educativo, Sheila ha superado los retos y logrado un gran avance. Hoy, podemos celebrar juntos su crecimiento y resiliencia, y le deseamos éxito en su siguiente meta: dedicarse a lo que ama y ha estudiado. Esta experiencia reafirma nuestra convicción en el impacto positivo del Programa Buzzetti en la vida de jóvenes como ella.
Estas historias son posibles gracias al apoyo del Instituto Insular de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo Insular de Santa Cruz de Tenerife. Su respaldo permite que jóvenes como Sheila puedan recibir acompañamiento en su desarrollo personal y profesional, ofreciéndoles herramientas y el apoyo necesario para emprender sus vidas con seguridad y autonomía. Gracias a esta colaboración, la Fundación Don Bosco puede seguir acompañando a nuestras jóvenes en sus caminos hacia un futuro lleno de oportunidades.
Para Sheila y muchas otras jóvenes, la Fundación Don Bosco no es solo un espacio de paso, sino un hogar que siempre los recibirá con los brazos abiertos. A cada joven le recordamos que aquí siempre encontrará apoyo y motivación para enfrentar los desafíos que vendrán.

Sheila joven participante del Programa Buzzeti | Fundación Don Bosco
Con cada historia de éxito como la de Sheila, reforzamos nuestra misión de brindarles a los jóvenes en situación de vulnerabilidad la oportunidad de crecer, desarrollarse y construir un futuro prometedor. Queremos que cada joven que pasa por la Fundación Don Bosco sepa que es capaz de alcanzar sus metas y cumplir sus sueños.