La Fundación Don Bosco en Sevilla celebra el inicio del Ramadán
El Ramadán ha comenzado, y las y los jóvenes del Programa de Emancipación Juvenil, de la Fundación Don Bosco en Sevilla han decidido vivirlo de una manera muy especial

Jóvenes en nuestra sede de Sevilla durante un rezo | Fundación Don Bosco
El Ramadán ha comenzado, y las y los jóvenes del Programa de Emancipación Juvenil de la Fundación Don Bosco en Sevilla han decidido vivirlo de una manera especial: compartiendo no solo el ayuno, sino también los valores de solidaridad, reflexión y convivencia.
Un Iftar compartido, más que una comida
En un ambiente de respeto y fraternidad, estos jóvenes se han reunido para celebrar juntos el iftar, la comida con la que se rompe el ayuno diario durante el mes sagrado del Ramadán.
Entre sonrisas y conversaciones, han compartido platos tradicionales, fortaleciendo lazos y fomentando el entendimiento intercultural. Para muchas y muchos, ha sido una oportunidad para aprender sobre esta importante tradición y sumergirse en una experiencia enriquecedora.
«Es una experiencia enriquecedora, que nos ayuda a comprender mejor esta tradición tan importante para nuestros compañeros y compañeras musulmanes», comenta uno de los jóvenes.
Diversidad que une
Este gesto demuestra que la diversidad nos une y que el respeto por las creencias y costumbres de las demás es el camino hacia una sociedad más inclusiva y fraterna. Compartir el iftar ha sido mucho más que compartir una comida; ha sido una lección de empatía y convivencia.
El Ramadán no solo invita a la reflexión espiritual, sino que también es un momento para reforzar los valores de generosidad y apoyo mutuo. La iniciativa de estas y estos jóvenes es un testimonio del poder del diálogo y la importancia de crear espacios donde todas las culturas y tradiciones sean respetadas y celebradas.

Nuestras y nuestros jóvenes celebrando el iftar la tradicional comida tras el ayuno | Fundación Don Bosco
Un mensaje de Paz y unidad
En tiempos donde la diversidad puede verse como un desafío, estas y estos jóvenes nos recuerdan que es, en realidad, una riqueza. Con pequeños gestos como compartir una mesa, podemos construir puentes de comprensión y respeto.
¡Ramadán Mubarak! Que este mes sea un tiempo de paz, crecimiento y unidad para todos.