La Fundación Don Bosco en Adeje: recalculando la ruta hacia el éxito educativo

No todos los caminos son rectos. Algunos tienen curvas, paradas inesperadas e incluso desvíos que obligan a replantear el rumbo. Pero eso no significa que no conduzcan al destino.

por | 5 May 2026, 10:44 am

Grupo de participantes durante su visita al CIFP Adeje | Fundación Don Bosco

En la Escuela de Segunda Oportunidad (E2O) de Adeje, de la Fundación Don Bosco, lo tienen claro: cada joven necesita su propio itinerario, y acompañarlo es la clave para que vuelva a creer en sus posibilidades.

Con las pruebas libres de la ESO y los exámenes de acceso a Ciclos Formativos cada vez más cerca, el ambiente en la E2O está cargado de motivación… y también de propósito. Porque no se trata solo de aprobar, sino de visualizar un futuro posible.

Un ejemplo de ello fue la visita al CIFP Adeje el pasado 9 de abril. Allí, el grupo fue recibido por su vicedirector, Eduardo Delgado, quien abrió las puertas del centro con cercanía y entusiasmo. Recorrer las aulas, los talleres y las instalaciones no fue una simple visita guiada: fue una experiencia transformadora.

De repente, lo que parecía lejano empezó a sentirse alcanzable.

En el restaurante pedagógico del centro, Aday lo expresó sin titubeos: “Lo tengo claro, el próximo año estaré estudiando el Grado Medio de cocina aquí”. Una frase que encierra mucho más que una decisión académica; es la evidencia de un cambio de mentalidad, de un objetivo que empieza a tomar forma.

Pero el acompañamiento no se queda ahí. A través de herramientas como la Feria de Profesiones Virtual, los y las jóvenes pueden explorar la amplia oferta formativa de los institutos de Tenerife, descubrir nuevas vocaciones y tomar decisiones informadas sobre su futuro académico y profesional.

En la E2O de Adeje, cada paso cuenta. Desde la preparación de los contenidos hasta algo tan cotidiano —y a la vez tan significativo— como realizar una inscripción o pagar unas tasas. Para muchos, estas gestiones representan su primer contacto con la autonomía real. Y ahí es donde el aprendizaje adquiere todo su sentido.

Porque aquí no solo se estudia para un examen. Se entrena para la vida.

El acompañamiento es cercano, individualizado y constante. Se adapta a cada historia, a cada ritmo, a cada necesidad. Y es precisamente ese enfoque el que convierte la incertidumbre en seguridad, el miedo en impulso y las dudas en decisiones.

A veces, lo único que hace falta es detenerse un momento, mirar el mapa y recalcular la ruta.

En Adeje, ese proceso no se hace en soledad. Se hace en equipo, con apoyo, con herramientas y con la convicción de que siempre hay más de un camino para llegar al éxito.

Y lo más importante: que cada joven es capaz de encontrar el suyo.