La Fundación Don Bosco clausura en Mérida el proyecto piloto “Acompañando: inclusión socioeducativa de menores”
La Fundación Don Bosco ha celebrado en Mérida la jornada de clausura del proyecto piloto “Acompañando: inclusión socioeducativa de menores”, una iniciativa que, desde mayo, ha ofrecido acompañamiento socioeducativo a menores en riesgo de exclusión, favoreciendo su integración social, cultural y recreativa.

Chico en el rocódromo | Fundación Don Bosco
Ayer tuvo lugar en las instalaciones de Naturacción Aljucén la jornada de cierre del proyecto piloto “Acompañando: inclusión socioeducativa de menores”, impulsado por la Fundación Don Bosco en coordinación con el Ayuntamiento de Mérida, a través de su Plan Municipal de Drogodependencias y el programa “Menores Saludables”, con la financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad.
Los menores participantes disfrutaron de un día lleno de actividades lúdicas y deportivas, así como de un almuerzo compartido, que puso el broche de oro a varios meses de trabajo conjunto. La jornada contó con la presencia del delegado municipal, Marco A. Guijarro, que acompañó a los chicos y chicas en esta experiencia de cierre.
El proyecto, que comenzó en mayo, ha permitido a los menores participar activamente en la vida cultural, deportiva y recreativa de la ciudad, potenciando su desarrollo personal y fortaleciendo sus vínculos sociales. Además, ha tenido un papel preventivo clave, reforzando factores de protección frente al consumo de drogas y otras problemáticas asociadas.

Chica practicando tiro con arco | Fundación Don Bosco
Para lograrlo, tres profesionales han trabajado de forma directa en la mediación entre menores, familias, Ayuntamiento y distintas entidades, garantizando un acompañamiento cercano y adaptado a las necesidades de cada participante.
Desde la Fundación Don Bosco, queremos agradecer al Ayuntamiento de Mérida y a su programa “Menores Saludables” su implicación y compromiso con esta iniciativa, que demuestra que el trabajo en red es esencial para generar impacto real en la vida de los menores.
Con experiencias como esta, seguimos construyendo una Mérida más inclusiva, participativa y saludable, apostando por proyectos que transforman vidas y abren caminos de futuro.

Chico en la piscina con la camiseta del proyecto | Fundación Don Bosco