Jóvenes de los pisos de autonomía «Felipe Rinaldi» y «Gabriel Ramos» de la Fundación Don Bosco en Sevilla, inician su camino en la Comunidad Salesiana «Bartolomé Blanco»
La Fundación Don Bosco en sigue apostando por el apoyo a jóvenes extutelados en situación de vulnerabilidad a través de experiencias de convivencia enriquecedoras.
Kone e Ibra, dos jóvenes del Programa Buzzetti, han iniciado un nuevo camino en la Comunidad Salesiana «Bartolomé Blanco», donde compartirán su día a día con jóvenes que se encuentran en proceso de discernimiento vocacional. Esta experiencia multicultural y formativa les ayudará a dar sus primeros pasos hacia una vida autónoma, dentro de un entorno que promueve el crecimiento personal y la maduración integral.

Foto de los jóvenes Kone e Ibra, Conchi Recuero y Manuel Hurtado | Fundación Don Bosco
Durante este tiempo, convivirán con jóvenes que se encuentran en un proceso de discernimiento vocacional y otros jóvenes que ya han pasado por Pisos de Autonomía del Programa Buzzetti de la Fundación Don Bosco.
Estos jóvenes se encuentran en un itinerario formativo especializado, con el objetivo de finalizar sus estudios superiores o universitarios y dar los primeros pasos hacia una vida autónoma.
Esta experiencia multicultural y multirreligiosa es un valioso enriquecimiento tanto para la Comunidad Salesiana como para los postulantes y los jóvenes participantes.
Como casa de orientación vocacional, la comunidad Bartolomé Blanco acoge a chicos que quieren tomarse en serio la llamada que Dios les hace y, para ello, ofrecemos un ambiente positivo de relaciones humanas y de vida comunitaria y fraterna, que genera confianza y permite el desarrollo de relaciones sanas, propiciando actitudes de apertura y comunicación.
La propuesta formativa contempla, además, la transmisión de valores que construyen a la persona y completan su maduración personal. En esta comunidad se trabaja la convivencia cotidiana, el coloquio personal o las charlas formativas.
Como casa también de acogida, la comunidad acoge, de acuerdo con la Fundación Don Bosco a jóvenes extutelados en situación de riesgo y exclusión que, tras haber vivido otras experiencias de acogimiento, completan aquí su proceso de maduración y autonomía.
Esta experiencia se propone como un itinerario temporal que puede oscilar entre 6 meses y 2 años, de acuerdo con los procesos personalizados que se establezcan.
Cada curso la comunidad se compone de salesianos formadores, prenovicios, aspirantes y jóvenes extutelados.
La Fundación Don Bosco continúa su compromiso de brindar un entorno de apoyo y solidaridad para estas personas jóvenes, ayudándoles a encontrar esperanza y construir un futuro mejor.